TARDE TE AMÉ, de San Agustín

TARDE TE AMÉ, HERMOSURA
Tarde te amé,
hermosura tan antigua y tan nueva,
tarde te amé.
Pero tú estabas en mí
y yo estaba fuera de mí mismo.
Y por fuera te buscaba,
y en medio de las bellezas que creaste
yo irrumpía con la insolencia de mi realidad.
Tú estabas conmigo y yo no estaba en ti.
Me mantienen alejado de Ti
aquellas cosas que, si en ti no estuviesen,
sin Ti no existirían.
No obstante, tú llamaste, gritaste, derrumbaste mi sordera;
como centella resplandeciente, ahuyentaste mi ceguera.
Derramaste tu fragancia;
la inhalé en mi aliento,
y ahora suspiro por Ti.
Gusté,
y tengo hambre y sed.
Me tocaste
y me encendí en el ansia de tu paz.
SAN AGUSTIN
1 Comments:
Da un especie de temblor dejar comentario Marita, por eso lo hago recién. Todo tiembla y uno se queda con su nombre. Un abrazo. Mercedes Sáenz
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